Jornadas «La toxicidad está en el aire»
El 12 y 13 de diciembre de 2025, celebramos las Jornadas «La toxicidad está en el aire, la buena gente también» en el Archivo Histórico de Oviedo. Este encuentro surgió con el propósito de construir soluciones desde lo ciudadano y lo colectivo para combatir la desinformación y los discursos de odio, siendo conscientes de que la tarea es inmensa y los adversarios formidables.

No fue coincidencia que las jornadas se llevaran a cabo en el Archivo Histórico de Asturias, este edificio fue la Cárcel de Uviéu y sus muros son testigos de numerosos episodios de odio que aún tienen consecuencias en nuestro presente.
Como conocer la historia y reclamar memoria democrática es uno de nuestros mandatos como ciudadanía crítica, las Jornadas comenzaron con una visita guiada por este edificio en la que participaron más de sesenta personas.


Después tocó el turno de Pastora Filigrana, la primera bocanada de aire fresco, esperanza y amor para responder a la toxicidad y el odio. En su magnífica charla nos llamó a la organización intersectorial e interseccional, nos instó a buscar lugares comunes y a no perdernos en las nomenclaturas de los conceptos.
Durante su ponencia también nos presentó ACO (Acción Contra el Odio), la primera plataforma cívica a nivel estatal que funciona como herramienta colectiva y abierta a la ciudadanía para defender la información veraz y una democracia más justa e igualitaria, sin racismo ni violencias contra mujeres, menores, pobres, migrantes y otras minorías.
Este colectivo presidido por la propia Filigrana y compuesto por un nutrido grupo de periodistas, juristas, activistas y académicos busca construir una esfera pública más plural y realizar acciones coordinadas para construir una democracia de más calidad.
Pastora celebró en varias ocasiones durante su ponencia la celebración de estas jornadas y tras las intervenciones del publicó insistió en el potencial de las personas asistentes y sus entidades para trabajar coordinadamete en Asturias frente a los avances del odio, debido a la diversidad de perfiles y la heterogeneidad de conocimientos.


La mañana del sábado se dividió en seis talleres -a su vez divididos en dos turnos- y liderados por personas y colectivos de gran relevancia a nivel estatal. De 11:00 a 12.30 horas, se llevaron a cabo los siguientes talleres:
- “Islamofobia de Género y Racismo: Cuando Ser Mujer Musulmana se Convierte en un Acto de Resistencia”, impartido por Chaimaa Boukharsa.
- “Masculinidad, homofobia y control social: rutas para el cambio”, impartido por José Ignacio Pichardo.
- “Generación Z: Fake news y otros odios digitales”, ofrecido por Álvaro L. Pajares y Elena Reines (Colectivo WokeUp).
Tras el primer bloque de charlas-talleres se ofreció un merecido descanso en el que las personas participantes y las ponentes compartieron el siempre magnífico catering de Pan Duru. Un momento para debatir informalmente los contenidos ofrecidos hasta este momento en las jornadas y también para conocernos mejor y forjar alianzas entre sorbo y sorbo de café en las maravillosas tazas vintage que nos hicieron sentir como en casa.
El segundo turno de charlas-talleres arrancó a las 13.00 horas y abordó temáticas tan diversas como el antirracismo, el sistema judicial, el colectivo LGTBIAQ+, la vivienda y la aporofobia. Los asistentes pudieron disfrutar de:
- «Autodefensa legal contra el racismo», con Pastora Filigrana al frente.
En este espacio Filigrana dejó claro que no todo el odio es delito y ofreció herramientas a las participantes para poder identificar que casos sí lo son y como actuar al respecto. Conocer las pautas jurídicas para luchar contra la discriminación étnico racial en diferentes ámbitos de la vida resulta casi una obligación ciudadana en estos días porque, aunque no toda la población sufre estas violencias en carne propia, si que tenemos el deber de acompañar a quienes lo sufren. En definitiva fue una valiosa oportunidad para aprender a ejercer diferentes vías de denuncia y contribuir así a recortar la impunidad de los actos de discriminación racial. - «LGTBIAQ+: el lío de las letras que representan la diversidad sexual ¿Es necesario nombrarlas todas?», impartido por Yosune Álvarez e Iván Gómez Beltrán (Xega). Desgranaron cada uno de los detalles que se encuentran detrás de estas siglas, su importancia, dónde se hace más necesario nombrarlas y, sobre todo, qué implican para las personas que se nombran y se identifican como LGTBIAQ+.
- «¿Quién vive aquí? La Vivienda como derecho y no como bien de consumo», impartido por Aurora del Campo y Teresa López (Provivienda).
Profundizaron en cómo la aporofobia influye en el acceso a la vivienda y agrava los procesos de exclusión residencial. Desde la experiencia de Provivienda, se reflexionó sobre cómo las políticas públicas, las características del mercado de la vivienda y los estigmas sociales se entrelazan y condicionan las oportunidades de acceso a una vivienda digna.
Tras estos tres interesantísimos talleres necesitamos recuperar nuevamente fuerzas con una buena comida de la mano de Marcos Cienfuegos y su equipo en Kuivi Almacenes. Y como ya os habréis dado cuenta, en estas Jornadas no dejamos nada al aire así que, la menú también tenía título «Sabores de resistencia: cocina minera y palestina en diálogo» y un manifiesto «La comida no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma y la memoria. En un mundo donde el odio intenta dividirnos, la mesa se convierte en un espacio de encuentro, donde cada bocado es un acto de resistencia y cada receta, un puente entre culturas».
Bajo este sugerente mandato nos adentramos en una comida comunitaria, un espacio de convivencia disternido donde, entre bocados y sobremesa, seguimos tejiendo redes y afianzando los aprendizajes.
Juan Ponte, director de la Agenda 2030 (Conseyería d’Orientación de territoriu, Urbanismu, Viviensa y Derechos Ciudadanos), institución que ha cofinanciado las jornadas abrió el bloque de la tarde reflexionando sobre la importancia de esta actividad y la participación de una ciudadanía heterogénea en las mismas. También habló sobre los objetivos que persigue la Agenda 2030 partiendo de las máximas de que «nadie es más que nadie» y que «nadie debe quedarse atrás» y como se estan articulando acciones desde Asturies.
Posteriormente presentó a Gonzalo Velasco quien fue el encargado de clausurar las ponencias de las Jornadas con su charla «Polarización, odio y bulo: que saber, como actuar». Velasco ofreció un marco teórico, filosófico y sociológico sobre la importancia de las palabras, la evolución de las sociedades y la detención de elementos que han servido como fertilizantes para la polarización. Durante su ponencia aclaró términos, delimitaó la responsabilidad y el margen de acción de la ciudadanía ante problemas como la polarización, los discursos de odio o el bulo y dio a conocer cuáles son los factores que los explican los procesos psicológicos, éticos, epistemológicos e ideológicos.
La Asamblea de la Buena Gente fue el colofón final de las Jornadas. Quisimos ofrecer este espacio como punto de encuentro de la ciudadanía y como lugar en el que recavar información sobre intereses, posicionamientos e ideas de futuro para articular el trabajo colectivo contra el odio desde Asturias. Representantes de entidades sociales, colectivos, sindicatos y ciudadanía a título individual plasmaron sus pareceres bajo la facilitación de Kris.